Hace algún tiempo que quería hacer esta entrada en relación a un tema no muy conocido pero que parece ser bastante interesante. Se trata de ciertas personas destacadas en diversas ramas del arte que han encontrado un fin trágico, ya sea que fallecieron de manera intempestiva o que fueron alienados en hospitales mentales sin esperanza a recuperar la cordura. Todo esto en un contexto muy similar; un "súbito despertar" dado por una serie de visiones "ominosamente aberrantes" de un "mal existente más allá de la comprensión humana" según decían algunos. A estas personas se les ha denominado como "Los autores denegridos". Este nombre fue acuñado ya que se decía que estas personas transmitían un aura oscura y tiznada.
De entre las filas de estos autores, hay pintores, muralistas, escultores, músicos y escritores. De estos últimos, un personaje a destacar es Alesa Rackham, escritora europea de finales del siglo XIX que se destacaba por sus alegres y emotivas liricas en torno a la naturaleza y el amor... esto hasta que después de un padecimiento que la dejo en cama por varias semanas, cambio drásticamente su forma de escribir y de ser. Amigos y familiares aseguraban que después de recuperarse, el comportamiento de Alesa se volvió errático, casi al punto de creer que aquel padecimiento había afectado seriamente sus facultades mentales. Se la pasaba escribiendo versos y prosas que poco tiempo después, destruía y quemaba en arranques de ansiedad y desesperación. Alesa aseguraba que cuando padeció aquella enfermedad que la dejó postrada en cama, unas visiones y alucinaciones la hacían verse flotando en la oscuridad en medio de la nada... y de todo al mismo tiempo, según ella, ya que a pesar de sólo ver oscuridad, un recital caótico y terrorífico se daba lugar en aquella negrura sin fin. Alesa decía escuchar ruidos terribles de bramidos guturales, gritos de angustia, voces en idiomas desconocidos y una terrible risa tan potente que acallaba todos los demás ruidos. Una vez superado dicha enfermedad, Alesa dejó de tener esas horrendas visiones, pero aquello que escucho durante esas febriles epifanías, la marcó profundamente, tanto que de alguna manera, trataba de describirlas en sus versos y prosas.
Los escritos de Alesa de antes de sus visiones, eran claramente muy diferentes a como terminaron siendo. De homenajes a la calidez y ternura, a un discurso oscuro y lleno de locura y caos. Lamentablemente, hay muy pocos fragmentos rescatados de esa etapa, apenas pequeños trozos de papel quemados en donde se ven algunos párrafos.
Este es un fragmento del poema "Casto es el azul del cielo" escrito en el verano de 1897 por Alesa, antes de su oscuro advenimiento:
"Tan arrullador es el suspiro del viento
que emerge del sueño bendecido
suspirando tácito por el anhelo atento
del veraniego iris enverdecido
No más llanto pálido del cielo
sólo roció turquesa de cristal
que vive en el murmullo del viento
y las flores dan en su ósculo vitral "
Por su parte, este es uno de los fragmentos que se pudieron recuperar y que Alesa escribió en octubre del 1900, después del advenimiento:
"Sempiterno es su flujo de caos insondable
de horrores y pesadillas a través del vacío
como serpientes negras en procesión detestable
desde el centro del cosmos palpitante e impío..."
Después de varios meses tortuosos, Alesa fue internada en el hospital de Saint Muller en Polonia. Después de un tiempo internada, su salud empeoró. Se mantuvo en un estado catatónico hasta el final de sus días, en donde parecía totalmente absorta en sus pensamientos. Una de las enfermeras del hospital aseguraba "Es como si su existencia se desvaneciera poco a poco sin eco alguno"...
El caso de Alesa es de los menos documentados, ya que ella misma se mantuvo en un estado alterado constante, de ahí que aunque fuera escritora, no llevó registro alguno de sus pensamientos y visiones, no así como otros autores denegridos. También está el hecho de que sus familiares y amigos, mantuvieron cierta distancia ante tal comportamiento. Aun así, hay cierto registro de su transformación, como los fragmentos de sus escritos y testimonios de doctores y enfermeras del hospital que describían un ambiente pesado en donde Alesa se colocara, un ambiente casi paranormal. En todo caso, la escritora forma parte de ese selecto grupo de artistas que han planteado un escenario tenebroso con la transgresión de cierta entidad maligna, en el orden de nuestra realidad. Se teoriza que estos artistas tienen alguna sensibilidad especial que les hizo captar cierto influjo de alguna fuerza desconocida pero terriblemente monstruosa.
Este es una foto de Alesa en su etapa más plena... A pesar de que no es muy conocida, actualmente un grupo de escritores, han sacado sus versos y prosas de su "etapa blanca", a modo de homenaje, sin tomar en cuenta su "etapa negra" por supuesto. Esto con el fin de recordar no tanto su obra, si no su calidez y bondad que la caracterizaban...